Publicado Febrero 20, 2022 | Pablo Iturra Saldías

El primer paso para crear un hábito

Creo que ya todos somos conscientes de que para poder lograr cualquier cosa que nos propongamos en nuestra vida tenemos que ser capaces de hacer cierto cambios que de una manera u otra nos faciliten el camino, o por último que no nos hagan depender al 100% de nuestra motivación diaria.

El primer paso para crear un hábito

Con frecuencia pensamos que para poder crear un nuevo hábito debemos enfocarnos solamente en el resultado, pero ¿qué pasa cuando lo alcanzamos? ¿dejámos de trabajar y volvemos a los malos hábitos que nos llevaron a la situación anterior en la que nos encontrábamos?.

Desde mi punto de vista y luego de haber leído mucho sobre hábitos, he llegado a la conclusión, de que más importante que poner el foco en el resultado es trabajar en los sistemas. A qué me refiero con esto:

Por ejemplo: Cuando queremos perder peso y sabemos que parte importante del proceso es generar un déficit calórico, lo primero que se nos viene a la mente es que necesitamos un nutricionista o nutriólogo que nos arme un plan alimenticio que nos haga perder el exceso de peso que tanto nos acompleja. Claramente esto no está del todo mal, ya que en la medida que seamos capaces de regirnos por esa pauta podremos avanzar.

Aquí surge el primer problema, nos estamos enfocando en atacar la enfermedad y no en los síntomas que nos llevaron al extremo de recurrir a un profesional.

Con esto quiero decir que para realmente ser capaces de lograr un cambio sostenido en el tiempo debemos atacar los sistemas (síntomas) que nos llevaron a estar con sobrepeso u obesidad, de otra forma solo estaremos dependiendo de la motivación, energía y fuerza de voluntad que dispongamos para apegarnos a esa ficha nutricional, y para cuando ya no la tengamos, lo abandonaremos.

¿Y si en vez de solo seguir la pauta nos enfocamos en trabajar en las pequeñas acciones que nos llevarán a perder peso?

Aprender a elegir alimentos, saber que alimentos nutren más que otros, como poder armar un plato saludable sin estar pesando las comidas ni contando calorías, identificar los alimentos que te proporcionan una cantidad de proteína suficiente para hacerte avanzar, la importancia de tener una botellita con agua a mano durante tu día, etc.

Como recomendación, sea cual sea el objetivo que te propongas piensa primero cuales son las razones, causas, malos hábitos que te llevaron a estar en esa situación en la que no te sentías cómodo, fíjate objetivos realistas semana a semana y créeme que nunca más vas a necesitar de un pauta alimenticia.